Business Agility es la capacidad de una organización para adaptarse rápida y eficientemente a cambios internos o externos, con el fin de maximizar el valor entregado a sus clientes.
En el LBAM, esta definición funciona como un acuerdo organizacional. Evita que cada área interprete la agilidad de manera diferente y permite alinear estrategia, procesos, liderazgo y cultura.
La adaptación no es el destino final. Una organización verdaderamente ágil también puede anticipar oportunidades, orientar el cambio y producir impacto financiero, social y ambiental sostenible.